GUÍA DE SUPERVIVENCIA DURANTE LA CONSTRUCCIÓN DE MARCA  

Por: Claudia Salazar

El 2020 ha sido un año lleno de retos que nos ha llevado a plantearnos nuevos caminos hacia el futuro. Muchos tomaron la decisión de emprender en medio de la incertidumbre y con acciones, en algunos casos, improvisadas. Es cierto que la suerte puede estar de nuestro lado y que estas ideas se conviertan en referentes revolucionarios en el futuro, pero no todo se puede dejar al azar, por lo que una buena capacitación respecto a la construcción de marca logrará que se consolide como un pilar inamovible en medio de cualquier tempestad.

Hemos visto como empresas que se encontraban en surgimiento, tuvieron que abandonar la ardua competencia a pesar de contar con ideas innovadoras, esto debido principalmente, a la falta de una marca sólida, pero entonces ¿cómo construimos una marca capaz de ser resiliente?

Primero enfoquémonos en conceptos básicos, vamos por pequeños pasos.

¿Qué es una marca?

La marca es aquello que nos define. Se trata de un nombre, símbolo, diseño o la perfecta combinación de estos elementos que posteriormente serán el factor identificador de nuestro producto o servicio. Hoy en día, incluso puede representar emociones o toda una experiencia por la que el cliente está dispuesto a pagar. Además, la marca nos diferenciará de la competencia y recuerda que la marca no es intangible, vive en la mente de las personas.

Sobre la promesa de marca, misión, visión y objetivos

Estos conceptos pueden sonar muy teóricos e incluso demasiado repetidos, pero subestimar su valor sería un grave error. Tener una misión y visión establecidos logrará que tracemos un camino, en otras palabras: tener un propósito de ser. Mientras que la promesa nos compromete de por vida con nuestro público, pues dejaremos claro lo que podemos ofrecer y lo que aseguramos recibirán de nuestra parte.

Para la Business Strategy Insider nuestro objetivo final puede ser funcional (generar beneficios) o intencional (relacionado al éxito, generación de dinero o aportar algo al mundo). Claro que queremos vender y crecer, pero si además nuestra visión está ligada a mejorar nuestro entorno, sin duda, tendremos un punto extra a nuestro favor.

Naming

También podemos nombrar esta sección como “nuestra carta de presentación”. Elegir un nombre para la marca puede parecer una tarea sencilla a primera vista hasta que nos quedamos con la mente en blanco ¿a dónde fue a parar toda nuestra creatividad? Esto puede suceder por lo que tenemos que recurrir a aspectos esenciales para retomar el hilo. Algunas preguntas que podemos plantearnos para resolver este dilema pueden ser:

¿Cuál es la personalidad de nuestra marca? ¿Qué nos diferencia de la competencia?

¿A qué público me dirijo?

El nombre debe ser coherente con la marca, fácil de recordar y pronunciar, además de atractivo tanto visual como fonético.

Identidad de marca

Esta etapa puede resultar difícil para muchos, pues de no contar con las herramientas correctas y necesarias podríamos terminar exterminando nuestra marca. ¿A qué nos referimos con identidad de marca? Pues hablamos de logo, tipografía, paleta de colores, extensiones visuales, edición de fotografías, incluso elementos tangibles como merchandising, entre otros. Todos y cada uno de ellos igual de importantes.

La identidad de marca debe ser coherente y consistente con lo que ésta comunica, además de ser flexible y contar con la capacidad de adaptación a todos los medios y formatos. Nos ayudará a ser organizados y a reforzar nuestra personalidad.

Comunica, no te permitas caer en el olvido

En la actualidad vivimos interconectados y tenemos los medios necesarios para poder almacenarnos en la web con el costo físico de un simple click, sin embargo, crear una página en Facebook o mantener un Instagram empresarial activo no son la única solución para alcanzar posicionamiento o recordación. Estas redes necesitan de un tratamiento de acuerdo con lo que queremos comunicar. Actualizar por el simple hecho de hacerlo debe quedar descartado de nuestros planes y debemos iniciar un planteamiento comunicacional de redes y otros medios web que nos permitan alcanzar a nuestro público de manera estratégica. Por otro lado, la actualización y periodicidad de actividades online es otro tema que no podemos descuidar, queremos permanecer, no caer en el olvido.

Por último, si bien los productos tienen un tiempo de caducidad, la marca puede reinventarse y sobrevivir al inevitable paso del tiempo. Alcanzar la perfecta armonía entre todos los aspectos mencionados anteriormente, garantizará una marca solida y si aún quedan dudas, no dudes en contactarnos.